Folclore Argentino
Argentina · la zamba y la chacarera · 3 protagonistas · el hombre que Edith Piaf llevó a ParísAtahualpa Yupanqui caminó el país anotando coplas y guitarreadas, y terminó en un escenario de París invitado por Edith Piaf. De su huella nace, directa, toda la Nueva Canción latinoamericana.
Mapa del capítulo
| La zamba y la chacarera | Siglos | Los ritmos criollos del interior: el pañuelo de la zamba, el zapateo de la chacarera. |
| Atahualpa Yupanqui | 1908–1992 | El padre del folclore argentino moderno; Edith Piaf lo presentó en París en 1950. |
| Ariel Ramírez | 1964 | La «Misa Criolla»: la liturgia católica cantada por primera vez con ritmos folclóricos argentinos. |
El canto del interior
El folclore argentino nació lejos de Buenos Aires, en el interior: la zamba lenta que se baila enarbolando un pañuelo, la chacarera veloz de zapateo y palmas, la vidala, el gato. Su base es la guitarra criolla y el bombo legüero, un tambor de tronco ahuecado cuyo golpe grave, dicen, se escucha a una legua de distancia.
Un hombre convirtió esa tradición dispersa en canción de autor: Atahualpa Yupanqui. Caminó el país recogiendo coplas y guitarreadas, escribió versos de una hondura nueva y, en 1950, fue invitado por Edith Piaf a tocar en París. Ese cruce entre raíz popular y conciencia social es el ADN directo de la Nueva Canción: de Mercedes Sosa a Víctor Jara, todos descienden de él.
Yupanqui, descubierto por Edith Piaf: En 1950 la cantante francesa quedó tan impresionada que lo invitó a tocar en París; ese reconocimiento europeo le abrió las puertas del mundo a un músico que hasta entonces caminaba los caminos de tierra del interior.
De Yupanqui a la Nueva Canción: Su idea de que el folclore podía ser, a la vez, raíz popular y canción de autor con conciencia social, es el ADN directo de Mercedes Sosa, Víctor Jara y todo el movimiento que el Capítulo 9 llama Nueva Canción.
Del camino de tierra al escenario del mundo.
La raíz y la conciencia
El folclore argentino le dio a Latinoamérica algo más que ritmos: le dio la idea de que una copla de guitarra podía cargar la vida de un pueblo entero. De Yupanqui salió una línea recta hacia la Nueva Canción, y de ahí hacia buena parte de la música comprometida del continente.
Y mientras tanto, la zamba y la chacarera siguen sonando cada fin de semana en peñas y patios del interior, con la misma guitarra y el mismo bombo de siempre. La raíz no se fue a ningún lado.
| Lo que este capítulo conecta | Dónde lo vas a volver a encontrar |
|---|---|
| Atahualpa Yupanqui | Al Capítulo 9 y a Mercedes Sosa, puente entre este folclore y la Nueva Canción continental. |
| La zamba y el bombo legüero | Al folclore chileno del subcapítulo 11.3, hermano rítmico al otro lado de la cordillera. |
Discusión
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